Juan Braceli, a quien se lo conoce como el Harry Potter de la cocina, es una de las claves del éxito del programa “Cocineros Argentinos” que se emite por la TV Pública.

Su carisma, su simpleza y, especialmente, su historia de vida, pueden servir como ejemplo para muchos jóvenes que intentan hacer un camino en la vida.

En el programa “Estudio Abierto” que se emite por LA BRÚJULA 24 FM 93.1, rememoró sus inicios: “Arranqué en la cocina de grande. Mi mamá es actriz y mi papá es escritor y periodista -Rodolfo-. Empecé a estudiar a los 25 años, cuando terminé el secundario no sabía qué estudiar. Me anoté en biología pero no era lo mio. Después estudié teatro y periodismo, pero tampoco me sentía cómodo. Sólo hice una película y, cuando me llaman para hacer otra, para que haga de cocinero. Me gustó la idea pero nunca se pudo llevar a la práctica ese film por falta de créditos para el cine”.

“Entre la crisis actoral y el año que parecía sabático hice un curso de cocina. Recorrí escuelas hasta que ingresé a la del Gato Dumas. A veces uno no arranca con una vocación desde chico sino que la vocación aparece de grande”, aseveró Braceli con relación a cómo llegó a las hornallas y sartenes.

Consultado sobre el momento en que empezó a desarrollar el camino hacia lo que es hoy, destacó que “a los 14 años repartía pelotitas de pelota paleta, fue mi primer trabajo. Después desgrababa los reportajes de mi papá. Lo hice desde los 16 hasta los 23 años. De ahí aprendí mucho sin decir que me parezco a mi papá que es un fenómeno en el periodismo”.

“Todo lo que aprendí en mi vida se plasma hoy en Cocineros Argentinos. Nuestra idea con el programa es unir al país mediante la gastronomía para conocernos un poco más. Es algo que disfruto mucho y en siete años que estamos al aire hemos contribuido mucho en eso. A mi no me llamaron para conducir, me convocaron para hacer el productor gastronómico del espacio, algo que había hecho ya en la señal El Gourmet. Desde un comienzo la intención es que sea una programa federal”, recalcó Braceli con relación al éxito televisivo que vive en la actualidad.
El cocinero mencionó, además, que “la premisa desde un comienzo fue acercar la cocina de la tele a las casas. Por eso decidimos usar camisas, remeras, delantales coloridos, tutear al espectador hablándole a cámara. A la gente eso le generaba una empatía importante haciendo recetas con lo que uno puede conseguir en el almacen de la esquina de la casa”.
“Tengo un cariño enorme por San Sebastián, España. Debo agradecerle mucho a Borja Blázquez que fue un profesor mio que me dio muchas manos, incluso al momento de recibirme me abrió las puertas cuando no había tantas chances de pasantías”, finalizó Braceli.